¿Cómo te sientes?

El cansancio puede hacer que nos arrastremos a hacer más grande una cosa que empieza siendo pequeña o que nos arrastremos a los pies de Dios.

Aunque a muchos no nos guste admitirlo, en repetidas ocasiones somos tan dramáticos y berrinchudos, sí, quizá tú seas la excepción y vives ya en plenitud ¡Qué bendición!, pero muchos solemos dejarnos llevar por cómo se siente nuestro cuerpo,  nuestro espíritu o nuestra alma, cosa que nos lleva al borde de que si un área no está bien las demás tampoco lo están.

Es necesario que reconozcamos que nos cansamos y por ende nos debilitamos tanto física como mental, emocional y hasta espiritualmente, porque así como cuando nuestro cuerpo se cansa y necesita energía a través de la alimentación y del descanso, nuestra mente y alma también necesitan que se les dé un tratamiento para hacerlas sentir mejor y que estén saludables, así mismo con nuestro espíritu, necesita continua alimentación y estar en constante contacto y comunión con Dios, recordemos que somos seres tripartitos y necesitamos íntegramente estar bien.

Creo que ha llegado la hora de que en vez de quejarnos busquemos a Dios, el único que puede hacernos fuertes en nuestra debilidad y darnos nuevas fuerzas para ya no sentirnos cansados, y no digo que está mal sentirnos cansados porque es la señal de nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestro espíritu que nos gritan que dependemos de Dios.

Entonces te pregunto ¿cómo te sientes? Si tu respuesta es cansado, encuentra tu descanso y renueva tus fuerzas dentro de la Presencia de Dios, Él sabrá darte el descanso que necesitas.

Busca estar bien, siendo intencional y detectando en qué debes mejorar, quizá debes ser más agradecido, quizá debes perdonar, quizá debes tomar mejores decisiones, ordenar tus prioridades o madurar en algún aspecto, quizá debes empezar a agradar a Dios y no a los hombres, ...

Ánimo todo tiene solución, no te frustres, busca cómo seguir saliendo adelante y da pasos de fe, ¡Busca ser la mejor versión de ti mismo! Confiando en que vivirás una vida plena en compañía de un Padre amoroso y leal, no dudes que Él tiene un propósito contigo y que eres importante primero para Él, tu creador, y también para muchas personas que están a tu alrededor.

Dios les da nuevas fuerzas a los débiles y cansados. Los jóvenes se cansan por más fuertes que sean, pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse. Isaías 40:29-31


Comentarios

Entradas populares