Él nunca está ausente

Cuando alguien pasa por situaciones difíciles o estresantes, a mi parecer hay dos caminos o caras de la moneda.

Algunas personas en medio de su problema pueden querer palabras de ánimo, que se les reconforte y abrace, que se les brinde ayuda aunque no la pidan, o simplemente que alguien los acompañe durante su proceso, por otra parte, hay quienes prefieren que nadie les dirija la palabra hasta ellos mismos encontrar la solución a su problema y ver por fin esa luz hacia la salida de ese túnel que traspasan, sin tomarnoslo personal pero a decir verdad es como pueden sentirse mejor, estando solos. O aquellas excepciones que son mitad y mitad.

No sé qué tipo de persona te consideras, pero de lo que tengo seguridad es que después de leer este blog, tu perspectiva sobre el transcurso de tu proceso debe cambiar, porque el conocer que nunca estamos solos en el camino de la vida nos llena de convicción y paz. Saber que Dios está cerca nos da esperanza y valor para enfrentar el día a día, que desde hoy eso sea suficiente para ti, porque hay Alguien que camina contigo (Isaías 43:2).

Para ti, que no te gusta pasar por esos momentos difíciles solo, Dios pondrá a esas personas que te brindarán ayuda y te abrazarán a nombre de Él y lo reflejarán; y a ti que te gusta estar solo durante tus procesos, la presencia de Dios nunca te abandona, y es Él Quien te da la sabiduría y la salida para sobrepasarlos con éxito.

Es esencial entender que sin importar el lugar en donde estemos o la situación que atravesamos, Dios siempre está presente, aunque a veces nos toque vivir procesos en los que Se mantiene en silencio, nunca Su silencio significa ausencia.

No olvidemos que un proceso es eso, una temporada que no dura para siempre y en cada una de ellas está Dios, recuerda que aunque puedas estar experimentando un caos en tu vida, Él, tu Padre, siempre tiene el control de todo, aunque esté en silencio nunca falla ni te abandona, y la mejor evidencia es Su Espíritu, a Quien dejó como promesa de acompañamiento hasta el último de nuestros días (Hageo 2:5).

Que Dios esté en silencio no significa necesariamente que esté ausente o que no esté presente de alguna manera. En otras palabras, el silencio de Dios no indica que no esté involucrado en tu situación, quizá en tu temporada no ha hablado lo que querías escuchar pero Su presencia sigue siendo notoria y Su influencia se siente, quizá pienses que está callado pero en realidad te está prestando atención todo el tiempo.

Dios sabe por lo que estás pasando y está en el asunto. Hoy quiero dejar en tu corazón que confíes plenamente en Su soberanía y en Su forma de obrar (Isaías 26:4), no des lugar a la duda, porque Él siempre está presente y permanece amándonos, escuchándonos, aconsejándonos, animándonos, fortaleciéndonos, abrazándonos…, Él nunca está ausente.


Comentarios

Entradas populares