Corazón engañoso
¿Te has preguntado, en qué momento el corazón es engañoso? La respuesta es corta: cuando dejas que tus emociones, impulsos o malas actitudes tomen control de todo. Es por ello que debemos tener cuidado con lo que dejamos entrar en él.
“Nada hay tan engañoso ni tan absolutamente perverso como el corazón. Nadie es capaz de conocer a fondo su maldad. Sólo el Señor lo conoce, porque él examina con cuidado todos los corazones y examina los más ocultos móviles (pensamientos) de las personas para poder dar a cada cual su recompensa según sus hechos, según como haya vivido.” Jeremías 17:9-10 NBV
Quizá tuviste una vida difícil y dura; quizá el proceso que estás viviendo o que pasaste hizo que tu corazón empezara a confiar más en las emociones, cosa que, por encima de acercarte a escuchar más a Dios abrió la puerta a escuchar voces externas que te alejan cada día más de tu Creador.
Y es que, es muy necesario tener cuidado con el corazón porque puede contaminar todo lo que hay dentro de ti.
Déjame recordarte que Dios conoce tu interior, Él sabe el nivel de maldad que puede habitar en ti, y por si no lo sabías o se te ha olvidado, el resultado de una vida separada de tu Padre solo puede desviarte de tu destino con propósito eterno.
Ahora bien, te invitaría a identificar qué voces tienen mayor volumen e influencia en tu vida y a trabajar para ser libre de un corazón engañoso. Personalmente me encanta que Jesús nos enseñó a orar y en la oración hay tanto poder porque orar es sencillamente hablar con Dios.
No olvides que cuando nuestro corazón está lejos, Dios es el más interesado en que lo vuelvas a Él confesando tus debilidades y reconociendo que necesitas corrección, porque al hablar con un corazón sincero conectas a un nivel más profundo.
Hoy te reto a que trates de ser constante en la comunicación que tienes con el Padre, solo así se desvanecerá lo que está contaminando tu corazón y dejará libre el paso para que puedas ser lleno de la Presencia de Dios.
Nuestra oración es que en todo tiempo Dios esté trayendo claridad a tu corazón y que tu meta diaria sea caminar conforme a Su voluntad. ¡Amigo! Sigue guardando tu corazón porque de él mana la vida.

Comentarios
Publicar un comentario