Vive y disfruta

Todos sabemos que el ciclo de la vida es nacer, crecer, vivir, reproducirse y morir.

Enfoquémonos un poco en la parte de vivir, sobre esta parte no se suele hablar mucho acerca de las acciones, decisiones y procesos por los que hay que atravesar, por ejemplo, los adolescentes no quieren llegar a la mayoría de edad, porque significa entrar en una rutina totalmente diferente: gastos, trabajo, universidad, etc. Con este y otros ejemplos nos damos cuenta que muchas veces queremos evitar los procesos, pero ¿Cómo te vas a graduar sin haber estudiado ni esforzado? ¿Cómo vas a conseguir dinero si no trabajas para ello? El Proceso es el medio de transporte que te llevará de un punto a otro, haciendo que avances.

Dios permite que vivamos procesos para poder AVANZAR, en conocimiento, resistencia, amor, paciencia, fidelidad, etc., en Mateo 14:29-30 vemos que en medio de la tormenta Pedro era llamado por Jesús, Pedro tenía que caminar sobre el agua para llegar a su encuentro con Jesús, como él le había dicho, Pedro se encontraba avanzando, pero el miedo provocó que se empezara a hundir en el agua.

En medio del proceso debemos de tomar valor, poner en nuestra mente y corazón que Dios siempre está con nosotros, esperándonos, animándonos, dándonos la fuerza necesaria para llegar hasta donde Él quiere, porque a lo largo de nuestro caminar veremos la gloria y misericordia de Dios en nuestras vidas, haciendo que tomemos valor en lo que estemos viviendo.

El proceso te acerca a tu destino, el cual es estar más cerca de Dios, pero para hacerlo tendrás que ser probado en fidelidad, resitencia, amor, pureza, paciencia, fe, perseverancia, etc., y en medio de tu proceso Dios estará contigo en todo momento, porque él en su infinito amor y poder nunca te abandonará.

Algunas de las características que se deben tener para enfrentarnos a un proceso son: ser como el sembrador, que no deja de sembrar y cosechar sin importar el tiempo, como el atleta que busca llegar a la meta con todas sus fuerzas, como el soldado que lucha por la victoria (2 Timoteo 2:3-7), tu proceso será una batalla, en la que saldrás victorioso si buscas a Dios en medio de ella (Efesios 6:12), sin dejar de ser TU, toca ser, como coloquialmente decimos, lanzado y ponerse las pilas!! Sé auténtico, valiente, aguerrido, sé como una saeta que no se quiebra sin importar que tan lejos vaya… vive el momento, vive tu proceso y disfruta cada vez que llores, cada vez que rías, cada vez que des un abrazo o un beso, porque también de esa manera verás el amor de Dios en el lugar donde te ha puesto, porque hay propósitos del corazón de Dios que debes cumplir.

No olvides que Dios te ha puesto donde estás porque sabe que eres capaz, no es casualidad, cuando Dios nos quiere posicionar en el lugar correcto, pasamos por los procesos necesarios para perfeccionarnos para lo que Él quiere (Génesis 39:2-3).

Sin importar el proceso por el cual estés pasando, decide hoy y cada día creer en que ese proceso te está acercando más a Dios (1 Tesalonicenses 5:16-18), ten en mente que es tu proceso, no solo problemas. Recuerda a Job cuando fue probado, nunca negó a Dios y siempre estaba agradecido por lo que estaba viviendo y como consecuencia de ello, por resistir la prueba y perseverar en su proceso Dios lo recompensó dándole todo lo que perdió, incluso al doble (Job 42: 10-17).

Gracias por llegar al final de este blog, no temas por el proceso, ¡Eres amado! Dios te bendiga.


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