Pero...

Continuamente usamos la palabra pero como nexo, para confrontar u oponer, para excusarnos ante algo a lo que quizá debemos ser obedientes, no te digo que sea malo decir que no, o que siempre debas responder afirmativamente, aquí es donde debemos dejar claro que el discernimiento es un pilar importante en nuestra vida como creyentes, discípulos e hijos de Dios.

A veces decimos:

Quiero bajar de peso pero no quiero ejercitar, 

Quiero empezar a comer más sano pero es muy difícil, 

Quiero mejores notas pero me da pereza estudiar, 

Quiero ahorrar pero surgen gastos inesperados, 

Quiero salir con mis amigos pero no tengo dinero,

Quiero leer más pero no tengo tiempo, 

Quiero mejorar mis hábitos pero me cuesta mantener el ritmo,

Quiero viajar pero mejor para las vacaciones, 

Quiero ser más productivo pero me canso en algún punto, 

Quiero intentarlo con esa persona pero no sé si siente lo mismo, 

Quiero lograr un objetivo pero no quiero disciplinarme para conseguirlo,

Quiero invertir tiempo en esto o aquello pero pierdo mi tiempo en otra cosa,

Quiero leer más la Biblia pero me cuesta…

Quiero orar pero me cuesta… 

Quiero acercarme a Dios pero…

Quiero servir pero… 

Y usas cada situación como una excusa nueva.

Entonces, a manera de ejemplo, cuando identifiques que te estás excusando intenta cambiar la excusa por algo que te motive o anime a realizarlo, claro habiendo pedido primero el discernimiento al Espíritu Santo para saber si eso tiene propósito en tu vida. Intentemos con la siguiente excusa, cambiando el: “Quiero orar pero me cuesta”, por: “Sé que me cuesta orar pero ¡Yo puedo! (Filipenses 4:13), porque soy consciente de que Dios quiere que hable con Él en lo secreto (Mateo 6:6), que le cuente todo sobre mi día, como amigos, para poder acercarme más a Él y mejorar nuestra relación íntima…”.

Ahora, te pregunto, ¿Qué te está impidiendo que te acerques confiadamente al trono de la gracia? (Hebreos 4:16) ¿Qué te está impidiendo avanzar, aprender o crecer en el área donde Dios te ha llamado?, ¿Qué te detiene?, ¿Comentarios de quienes te rodean, sentirte indigno, temor al rechazo, dudas de tu llamado, falta de experiencia, excusa de inferioridad, tu edad, tu familia...? Independientemente del problema, situación u obstáculo por el que estés atravesando, créeme, será temporal, ¡Pasará!, que eso no te detenga, que eso no limite lo que Dios quiere hacer contigo, hoy determinate a creer para ver, a mantenerte firme, permanecer con tu mirada en Jesús y pararte en la brecha (Ezequiel 22:30).

Recuerda Dios no está buscando habilidad sino disponibilidad, porque a quien manda capacita, desde hoy sé consciente sobre qué excusas estás poniendo y que un pero no tenga más poder que el que le das a lo que Dios dice sobre ti, esfuérzate por no usar el ‘pero’ como una excusa sino para tomar una actitud, decisión o acción conforme a la voluntad de Dios para tu vida.

Anima a las personas, sé diferente, sé la Biblia de quienes no la han leído y actúa como Jesús lo haría, confronta los peros que funcionan como excusas y utilizalos para empoderar tus acciones conforme a la Palabra de Dios.

Comentarios

Entradas populares