Siempre aprendemos en tiempo de dificultad

Hace poco más de dos años vinieron a mi vida algunos acontecimientos muy duros que causaron tanto dolor, decepción, angustia, desesperación, enojo, humillación, todo ello me llevó a pensar ¿En qué me puede ayudar lo que estoy viviendo?, ¿En qué me beneficiará si todas las cosas ayudan a bien? En ese momento no entendía y durante el proceso experimenté que me destruía en mil pedazos.


A lo largo de mi vida aprendí a conocer a Dios como mi Padre, mi Proveedor, mi Sanador, mi Maestro, mi Amigo, ese Confidente a quien puedo confiar todo y nunca me decepcionará. En este proceso vine a Él y le abrí mi corazón, le conté todo cuanto sentía, lo mal que la estaba pasando, entonces Él trajo a mi mente Pasajes Bíblicos que edificaron mi ser y hoy quiero compartir uno de ellos contigo:


Salmo 20:1-5 PDT

1 Que el SEÑOR responda a tu llamado cuando estés en problemas.

   Que el Dios de Jacob te proteja.

2 Que Dios te envíe ayuda desde su templo santo;

   que te sostenga desde el monte Sion.

3 Que recuerde todas tus ofrendas

   y acepte todos tus sacrificios. Selah

4 Que te dé todo lo que deseas

   y haga realidad todos tus planes.

5 Cuando salgas victorioso, cantaremos llenos de alegría.

   Festejaremos con banderas en alto para celebrar lo que Dios hizo.

  ¡Que el SEÑOR cumpla todas tus peticiones!


Este Pasaje Bíblico reconfortó mi alma y mi espíritu porque menciona que el Señor responde a tu llamado cuando estás en problemas, que Dios te envía ayuda desde su santo templo y te protege sin pensarlo, sin esperarlo, ni merecerlo.


En este proceso aprendí tanto, a ser paciente, a no perder la fe, a perdonar, a esperar la provisión de lo alto, con base a lo que aprendí te recuerdo que Dios no desconoce lo que vivimos, Él va juntamente contigo en la dificultad, incluso llora cuando tú lloras, sabe perfectamente el dolor que sientes en esos momentos tan difíciles.


Aprendí también que no importa cuanto te humillen, Dios honra a quienes le honran, en el lugar donde te han humillado a Su tiempo te honrará. Aprendí que todo viene al tiempo de Dios pues Su tiempo es perfecto y es necesario pasar por estos procesos para despojarnos de la impaciencia, imprudencia, de la sobreconfianza en otras personas, del orgullo, de la autosuficiencia, inseguridad y falta de fe.


Recuerda que cuando tienes un momento en oración con tu Padre Celestial no puedes seguir siendo igual, siempre hay cambios que Él hace en tu vida en ese tiempo de oración. Sabes, Dios escucha y toma en cuenta tus deseos y anhelos, tus peticiones, incluso lo mucho o poco que nosotros podemos ofrecerle a Él, a Su tiempo Dios concede deseos y peticiones, como también hay cosas que no concede porque éstas no edificarán ni bendecirán nuestra vida. Hoy te animo a que conozcas a Dios en otra faceta de tu vida y que en medio de la adversidad aprendas lo que Dios te mostrará pues todas las cosas ayudan a bien cuando nos refugiamos en Él. 


Desde mi experiencia te comparto que el proceso no ha sido fácil pero mi Padre Celestial concedió mis peticiones, resolvió mis problemas, sanó mis heridas, transformó mi vida en medio de la dificultad y aún en este tiempo sigue tratando en muchos aspectos, porque recuerda, todo lleva un proceso. Llegó el momento cuando salí en victoria y canté llena de alegría por lo que Dios hizo, asimismo, deseo que el Señor cumpla todas tus peticiones, que aprendas en el proceso que vives y experimentes la victoria que Dios ya te dió. 


El Salmo 20 es una oración de victoria en la batalla, desde que existen los ejércitos y armas las naciones alardean de su poder, pero, ese poder no dura. Sin embargo, David sabía que el verdadero poder de su nación estaba en el poder de Dios y en la adoración, no en su armamento, ya que únicamente Dios puede preservar a una nación y a un individuo, por ello asegúrate de que tu confianza esté en Dios, quien da la victoria eterna, ¿En Quién Confías tú?


Acompáñame en una oración: Señor, enséñame a poner mis deseos y preocupaciones en tus manos, porque para ti no hay nada imposible y sé que eres capaz de proveer todo aquello que necesito y de darme la victoria cuando enfrento una adversidad, Amén.


Por: Elena Noemi Ixtacuy


Comentarios

Entradas populares