Mi mejor influencia
Hace algunos sábados un hermano del grupo familiar contaba que terminó en el hospital porque a su esposa le regalaron una planta de sábila (aloe vera), los hechos fueron los siguientes: él haría favor de plantar la sábila en un garrafón con tierra, el hermano quería levantarlo y cargarlo pero en el momento en que se lo echó sobre la espalda sintió un gran dolor desde el tobillo hasta la columna, los médicos le dijeron que pudo haber sido peor, fue gracias a Dios que no perdió su movilidad ya que por poco toca un hueso de la columna, algo delicado, fue suma de un mal movimiento y que a su edad ya no debería hacer esos esfuerzos pues no tiene la misma resistencia de una persona más joven.
Esa noche el Espíritu
Santo me empezó a inquietar durante la oración final, Él quería hacer un
milagro, me inquietó y me inquietó, yo nunca había experimentado ese tipo de
inquietud, me mostraba como debía agacharme y orar por el tobillo del hermano y
por su esposa, hasta me dio las palabras que debía decir durante mi oración,
entonces, oré pero no en voz alta porque aún no estaba segura. Terminó la
oración y yo le dije “¿no soy yo verdad?” le pedí que me siguiera inquietando y
así fue, una hermana se fue y Él me dijo “antes que se vayan más hermanos”,
entonces, cuando mi mamá llegó de ir a supervisar otro grupo familiar me
acerqué a ella y le dije: mami el Espíritu Santo me está inquietando a que
oremos por el hermano, mi mamá de inmediato dijo: “hermanos, vamos a orar por
los hermanos”, inició la oración y la atmósfera cambió el Espíritu Santo se
manifestó como quiso, una hermana también fue usada por el Espíritu Santo para
hablar a los hermanos y también habló a mi vida esa noche, te comparto algo muy
bonito, el Espíritu Santo me dice muchas cosas cuando me habla a través de
otras personas y dentro de lo que me dijo en esa oportunidad fue confirmando:
“Sí, era Yo, lo que te hago sentir soy Yo…”
El secreto está en
pedirle dirección al Espíritu de Dios, el Espíritu Santo es quien da la
asignación, el me mostraba lo que debía hacer, y sí, por un momento dude si era
Él o yo, pero seguí pidiendo que me continuara inquietando entonces tomé
acción, después solamente confié en el poder del Espíritu Santo, tratemos
siempre de saltarnos la parte de la duda y que quede únicamente nuestra
confianza en Su poder.
Y es que otros pueden
contarnos parte o todo por lo que están pasando pero no conocemos realmente lo
duro que puede ser la situación de las personas que nos rodean, así como sus
luchas, sus necesidades, la necesidad tan grande que todos tenemos de
experimentar la paz que solo Dios puede darnos y ver el respaldo y la compañía
del Padre en nuestras vidas en esas situaciones difíciles, el hermano y su
esposa necesitaban esa oración esa noche y el único que lo sabía era el
Espíritu Santo pero quería que algo provocará Su mover, por tanto, Él quiere
decirte: ¡Hey! necesito tus manos, necesito tu voz, necesito tus ojos, necesito
tus pies… (también puedes cambiar el “necesito” por el “quiero”), te voy a dar
un corazón nuevo, una mente nueva, quiero glorificarme a través de ti, quiero
contarte cuál es Mi plan, quiero usarte, déjame guiarte, escucha Mi voz.
Tienes que
experimentarlo personalmente, no pongas tu mirada en cómo lo hacen los demás,
pregúntate a ti mismo si genuinamente estás haciendo equipo con el Espíritu
Santo, pregúntate si te estás dejando guiar por Su voz. Entendiendo que no eres
tú, es Él a través de ti. Quien estuvo con Jesús está contigo, mora en ti, no
te frustres si sientes que no avanzas, tan solo no te compares, y trabaja por
fortalecer tu relación con el Espíritu Santo, qué es la relación más importante
e influyente que tienes, aprovecha cada oportunidad para prosperar esa relación
porque tú eres el responsables de provocar esa comunión con el Espíritu
Santo.
Anhela percibirlo y
que te use, busca estar y permanecer lleno del Espíritu Santo y no lo busques
solo por emoción o experiencia sino por amor, convicción y santidad, resiste a
los tiempos malos, enfócate y pon como prioridad número uno a Dios, Él quiere
intimidad contigo, El Espíritu Santo siempre quiere desarrollar con nosotros
una mejor comunicación.
Ahora quisiera
pedirte que recuerdes un momento único en donde hayas percibido al Espíritu
Santo ¿No crees que sería un honor sentirlo cada vez más seguido? Desde hoy
quiero que te replantees como está siendo tu relación con el Espíritu Santo,
quien debe ser la persona más importante en tu vida pues es quien en verdad te
conoce, entiende y anhela, es tu mejor influencia, ¿Quieres ser lleno de Él?,
Si tu respuesta es sí, díselo, Él está ahí. Que en tu oración esté tener una
vida sin arrugas y sin manchas, pídele perdón si lo has ignorado y dile que
anhelas experimentar lo nuevo que tiene para ti, para que puedas deleitarte y
andar como a Él le agrada, pídele ser sensible a Su presencia, ¿ya oraste?,
Ahora espera con expectativa lo que vendrá y continúa trabajando para cultivar
una comunión genuina y especial con el Espíritu Santo porque cuando cultivas
una relación personal con Él irás comprendiendo las formas en que Él te habla,
inquieta, guía, cómo se comunica contigo, te sonríe, te anima, te abraza… Te
aseguro que el Espíritu Santo empezará a inquietarte, por ello, busca estar
lleno del Espíritu Santo, el tiempo es ahora, tu tiempo es ahora, tu mejor
temporada no ha pasado está por empezar desde hoy en adelante, aprovecha el
tiempo, pide sabiduría, la vida está llena de decisiones y qué mejor que
considerar en todas ellas al Espíritu Santo, por ningún motivo descuides tu
vida espiritual pues grandes cosas tiene Dios para ti, aunque cueste persiste y
toma bien tus decisiones, para alegrarte de haber caminado y actuado como a
Dios le agrada, así como Jesús cuando anduvo aquí en la tierra dejándose usar y
guiar por el Espíritu Santo para actuar, para hacer milagros, para predicar,
para orar, para todo, ese es el mismo Espíritu que mora en ti y en mí, nuestra
mejor influencia.
15 Tengan cuidado de cómo se comportan.
Vivan como gente que piensa lo que hace, y no como tontos. 16 Aprovechen cada oportunidad que tengan
de hacer el bien, porque estamos viviendo tiempos muy malos. 17 No sean tontos, sino traten de
averiguar qué es lo que Dios quiere que hagan. 18 No se emborrachen, pues perderán el
control de sus actos. Más bien, permitan que sea el Espíritu Santo quien los
llene y los controle. Efesios 5:15-18 TLA.


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