Algo Nuevo
Cuando nos regalan o compramos algo que está nuevito
nuevito lo cuidamos de manera increíble o incluso lo cuidamos más que a
nosotros mismos, con un celo tan grande que impedimos que cualquiera lo toque.
Con el tiempo lo vamos cuidando cuidando cuidando, pero,
llega un momento en el que lo devaluamos, dejamos a un lado ese cuidado y celo
que en un principio le llegamos a dar porque creemos que se desgastó, pero no,
aún merece importancia.
Con esto en mente, hoy me gustaría llegar a tu corazón
con las siguientes preguntas: como hijos de Dios ¿Cuánto hemos cuidado lo que
Él nos ha regalado (Dones, Talentos, Gracia, Frutos, …)? ¿Hemos cuidado con
celo cada uno de estos regalos o los hemos descuidado?
Hoy Dios nos recuerda que todo lo que Él nos regala es
mejor que las cosas que el mundo puede ofrecernos. Lo que Dios nos da llena
nuestro corazón, nuestra alma, por ejemplo: los frutos del Espíritu (Gálatas
5:22-23) y la paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7).
Recordemos esos regalos cuando estemos pasando momentos y
situaciones difíciles y alegrémonos al saber que ninguno de estos regalos se
desgasta, sino que permanecen cuando nosotros los cuidamos y les damos valor.
Y si muchas veces cuidamos las cosas terrenales con gran
celo, cómo no vamos a cuidar aún más aquello tan hermoso que Dios ya nos dió, que,
aunque a veces no lo podemos ver, nos lo permite sentir.
Por: A.J.

Amén, todo lo que Dios nos regala es mejor que las cosas que el mundo puede ofrecernos.
ResponderEliminar