Éxito ¿De quién?


¿Has tenido éxito en algo siquiera una vez en cualquier área de tu vida? Seguramente sí, a lo mejor has acertado en algo y te han felicitado por tu buen trabajo, tus seres queridos se han enorgullecido de lo que has logrado o has marcado como cumplida una meta en tu
checklist, entonces ahora te pregunto: ¿Qué haces inmediatamente después de haber logrado lo que te propusiste? ¿Festejas? ¿Presumes? ¿Te planteas otras metas? ¿Te sientes invencible? ¿Piensas que fue suerte? ¿Agradeces?

Quizá has hecho todas o al menos una de las anteriores pero hoy quiero recordarte que tu simpatía, inteligencia, fuerza aparentemente interminable, carisma, facilidad de palabra, eficiencia y todas esas características que te hacen resaltar y alcanzar tus metas son el resultado de la gracia del Padre sobre ti. 

¿Gracia? Sí, te hablo de ese favor o beneficio inmerecido que el Señor nos da sin pedir nada a cambio ¿Solo porque sí? Bueno… no es porque sí, es porque somos Sus hijos, nos ama, es más Él nos ha regalado una gracia única.

Y si te preguntas ¿Cómo se relaciona esto con el éxito? Tiene toda la relación del mundo porque a través de ese beneficio tú eres agradable ante los ojos de los demás, se te presentan oportunidades que nunca imaginaste, conoces personas increíbles, logras cosas inimaginables y finalmente…cumples tus metas, te llenas de alegría por haber llegado a donde sólo habías soñado y aunque no lo veas “entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti” (Deuteronomio 9:3) quien va alumbrando el camino y te acompaña hasta la cinta de META.


Así que, antes de subir un estado a las redes, salir a festejar con tus allegados, contarle a todos lo que has alcanzado, vuelve tus ojos al cielo y agradece porque SIEMPRE HA SIDO ÉL obrando a tu favor.


Por: Josseline Rodas


Comentarios

Entradas populares